Publicado: 21 de Noviembre de 2018 a las 17:27

El sistema linfático ha sido un gran desconocido en la historia de la medicina hasta no hace muchos años. En el siglo XVII Gaspar Aselli relacionó el contenido de los vasos linfáticos con el proceso digestivo, y Jean Pecquet descubrió el principal conducto de la linfa, la cisterna de Pecquet. Esta cisterna es un área receptora de la linfa proveniente de tres vasos linfáticos mayores (el tronco intestinal y los dos troncos lumbares), y continua por el conducto torácico.
En el año 1932 Emil Vodder (Medico, Sociólogo y Filósofo) descubrió con su esposa trabajando en Cannes que la mayoría de sus pacientes que eran londinenses, tenían los ganglios linfáticos del cuello muy inflamados y resfriados crónicos (nieblas del Támesis) . El Dr. Vodder relacionó estos síntomas con un bloqueo en el sistema linfático. Desarrolló una técnica manual para ayudar a la linfa a movilizarse contribullendo al filtraje realizado por los conductos y los ganglios.